Cómo detectar un cargador falso o inseguro antes de enchufarlo
Todos los laboratorios que han comprado cargadores baratos por internet y los han abierto han encontrado lo mismo: a casi todos les falta el aislamiento que mantiene la tensión de red lejos de tu mano. Eso no se ve desde fuera, pero sí se ven las pistas que suelen acompañarlo.
Un cargador de móvil es una cajita sellada con 230 voltios entrando por un lado y entre 5 y 20 voltios saliendo por el otro. Lo único que separa ambas cosas es un transformador y unos pocos milímetros de aire y aislamiento. En un cargador bien hecho, esos milímetros los fija una norma de seguridad. En una falsificación son lo primero que desaparece, porque la distancia y el aislamiento cuestan dinero y nadie los ve.
Por eso esta guía no promete un truco que demuestre que un cargador es seguro. No existe. Lo que sí hay es un conjunto de comprobaciones — dónde compras, qué pone en la caja y en el cuerpo, cómo está construido y cómo se comporta una vez en uso — que, juntas, cazan a la gran mayoría de los cargadores malos.
En esta página
La respuesta corta
- Dónde compras importa más que cualquier cosa que puedas inspeccionar. Un cargador de una gran marca a una fracción del precio de la propia marca, vendido por un tercero en un marketplace, es la falsificación clásica.
- Los índices de fallo no son marginales. En el estudio de 2015 de Electrical Safety First, 63 de 64 cargadores que imitaban a los de Apple suspendieron al menos una prueba de seguridad. En junio de 2026, Which? comprobó que ninguno de los 15 cargadores comprados en marketplaces podía venderse legalmente en el Reino Unido.
- El marcado CE es una declaración, no un certificado. La Comisión Europea lo dice sin rodeos: «no indica que un producto haya sido aprobado como seguro por la UE ni por ninguna otra autoridad».
- El peso ya no es una pista fiable. Which? encontró cargadores rellenos con plastilina y con un lastre metálico para que parecieran macizos.
- Calor, zumbidos, chisporroteos u olor a quemado significan desenchufar ya, y no volver a usar ese cargador.
Por qué es peligroso un cargador malo
Un cargador de red hace dos trabajos. Convierte la tensión y aísla: mantiene el lado de la red eléctricamente separado del lado de baja tensión que tocas a través del cable y del móvil. El segundo trabajo es el que mantiene viva a la gente, y depende de una separación física dentro de la carcasa: la distancia de «línea de fuga» por las superficies y la de «aislamiento» a través del aire entre ambos lados, más un aislamiento correcto en el propio transformador.
Cuando Electrical Safety First encargó al laboratorio Nemko desmontar cargadores falsificados, informó de «separación insuficiente o nula (línea de fuga y distancia de aislamiento) entre los devanados primario y secundario» y de capas de aislamiento ausentes. Un cargador así puede funcionar perfectamente durante meses. Falla cuando un pico, un bajón o el envejecimiento normal cierran ese hueco, y en ese momento la tensión de red puede llegar a la salida USB, o la pieza se recalienta y arde.
Los circuitos de protección que no puedes ver son el segundo problema. Un buen cargador se apaga cuando se sobrecalienta o cuando la salida entra en cortocircuito. Los técnicos de Which? encontraron cargadores baratos sin ninguna protección térmica.
Lo que encuentran los laboratorios
Tres rondas independientes de pruebas, separadas por una década, apuntan en la misma dirección.
En el estudio de Electrical Safety First, hecho en 2015, el 58 % de los 64 cargadores suspendió la prueba de rigidez dieléctrica que comprueba el aislamiento, el 83 % falló en los marcados obligatorios y el 64 % llevaba marcas de homologación fraudulentas. Underwriters Laboratories, que en 2016 probó 400 cargadores de iPhone falsificados comprados en Estados Unidos, China y Australia, encontró que solo tres pasaban la prueba de rigidez dieléctrica.
La ronda más reciente es la más instructiva, porque enseña que el problema se ha desplazado, no que haya desaparecido. En junio de 2026, Which? compró 15 cargadores USB en marketplaces como Amazon y Amazon Haul, AliExpress, eBay, Shein, Temu, B&Q Marketplace y Debenhams. Nueve presentaban riesgo de descarga eléctrica y ocho, riesgo de incendio. Un adaptador falso de Apple comprado en eBay por 11,99 libras «suspendió todas nuestras pruebas de seguridad eléctrica, y se oyeron arcos a los 10 segundos». El único patrón claro fue la ausencia de papeles: a los 15 les faltaban marcados obligatorios, datos del importador o documentación.
El sistema europeo de alerta rápida ve el mismo flujo. Safety Gate registró 4.671 alertas sobre productos peligrosos en 2025, la cifra más alta desde que arrancó en 2003, con los aparatos eléctricos entre las tres categorías principales y China como origen del 43 % de las notificaciones.
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Antes de comprar
Casi todo el valor de esta guía está aquí, porque una vez tienes el cargador en la mano las partes más importantes están selladas dentro.
- Compra a la marca o a una tienda establecida, no a un vendedor externo de un marketplace. Es el primer consejo tanto de Which? como de Electrical Safety First. En un marketplace, mira quién es el vendedor, no solo de quién es el logotipo de la foto.
- Desconfía del precio demasiado bueno en una gran marca. Which? señala los «cargadores de grandes marcas muy baratos» como los candidatos más probables a ser falsos. Un cargador genérico de una marca desconocida no es automáticamente peligroso; una imitación de una famosa es deshonesta desde el principio.
- Compra la potencia que necesitas de verdad y no el número más grande del anuncio. La guía de USB-C explica cómo emparejar un cargador con tus aparatos.
- Busca una empresa con nombre y dirección. Los productos vendidos en el Reino Unido deben mostrar los datos del importador; en la UE, un fabricante y una dirección en la UE. Un anuncio que no sabe decirte quién fabrica el aparato es un anuncio que hay que saltarse.
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Leer los marcados
Los marcados son la única parte de la seguridad que puedes comprobar sin herramientas, pero hay que leerlos con cuidado.
CE y UKCA. Un cargador vendido en la UE necesita el marcado CE, y en Gran Bretaña el CE o el UKCA. Su ausencia es concluyente: Which? apunta que sin uno u otro un cargador «no puede venderse legalmente en el Reino Unido». Su presencia es una prueba mucho más débil, porque ambos son declaraciones del fabricante. En palabras de la Comisión, «al colocar el marcado CE en un producto, el fabricante declara que el producto cumple todos los requisitos legales». Nadie lo inspeccionó al entrar, y los falsificadores imprimen la marca con la misma soltura que el logotipo.
Marcas de terceros. Las marcas de organismos de ensayo — UL o ETL en Norteamérica, por ejemplo — significan que un laboratorio independiente evaluó el diseño, y vienen con un número de expediente que puedes buscar en la base de datos pública del certificador. Una marca sin número rastreable, o con un número que pertenece a otro producto, es una señal fuerte de falsificación.
La etiqueta de características. Un cargador auténtico imprime su rango de entrada (por ejemplo, 100-240 V) y sus tensiones y corrientes de salida. Características que faltan, faltas de ortografía, impresión emborronada y una etiqueta que no coincide con la foto del producto están todas en la lista de pistas de Electrical Safety First.
Comprobaciones en la mano
Ninguna de estas demuestra que un cargador sea seguro; cada una que falla es motivo para parar. Están sacadas sobre todo de la guía de Electrical Safety First sobre cargadores falsos de Apple, y se generalizan bien.
Clavijas. Las clavijas falsificadas son a menudo «plástico hueco recubierto de metal, en lugar del metal macizo de los productos auténticos», según Electrical Safety First; en su estudio, 15 cargadores — el 94 % de los sometidos a la prueba de resistencia de clavijas — la suspendieron, y a algunos se les partieron las clavijas. Unas clavijas con el tamaño o la separación equivocados también pueden hacer mal contacto en el enchufe y recalentarse. Para los enchufes británicos, la organización publica un comprobador en línea.
Peso. Un cargador al que le han quitado los componentes de seguridad pesa poco, y un enchufe ligero como una pluma sigue siendo un buen aviso. Pero la vieja regla de que un cargador pesado es auténtico se ha roto a propósito: Which? abrió cargadores en 2026 y encontró plastilina embutida en dos de ellos y un lastre metálico en otro, para que «parecieran más macizos».
Cables. Para los cables Lightning, Apple publica una guía detallada sobre falsificaciones: los conectores auténticos son una sola pieza lisa con contactos redondeados, y el cable lleva texto impreso y un número de serie de 12 dígitos a unos 18 centímetros del extremo USB. Para los cables USB-C, las reglas de potencia importan tanto como la autenticidad.
Señales de alarma durante el uso
La lista de Electrical Safety First es corta, y todos sus puntos significan lo mismo: desenchufa de la pared y deja de usar el cargador.
- «marcas de quemado, ruidos de arco eléctrico (zumbidos o chisporroteos)» o una carcasa que «quema al tocarla»;
- «olores raros o cualquier chispa o humo»;
- «cualquier hinchazón, grieta o daño».
Que esté templado es normal, sobre todo en un cargador rápido trabajando duro. Que queme y no puedas dejar la mano encima, no. La misma organización aconseja no dejar cargadores USB funcionando por la noche ni cuando no estás en casa, y mantenerlos lejos del calor, del sol y del agua: hábitos sensatos que además ayudan a la batería.
Si crees que tienes uno
Deja de usarlo; un cargador sospechoso no merece la pena ni como repuesto. Si lo compraste hace poco, devuélveselo al vendedor: un producto que no cumple las normas no tiene una calidad satisfactoria, y en el Reino Unido Which? remite a los compradores a sus derechos bajo la Consumer Rights Act 2015 si ya pasó el plazo de devolución. Denuncia el anuncio en el marketplace y, en el Reino Unido, a Trading Standards a través de Citizens Advice; en la UE, las autoridades nacionales de vigilancia del mercado alimentan el sistema Safety Gate.
Y luego sustitúyelo por algo aburrido comprado en un sitio con responsables. El cargador es una de las piezas más baratas del conjunto y la única enchufada directamente a la red. Es el peor sitio para ahorrarse los últimos euros.
Fuentes
- Which? — Dangerous phone chargers for sale on online marketplaces (cargadores peligrosos en marketplaces, junio de 2026)
- Which? — Chargers, travel adaptors and power banks on online marketplaces (septiembre de 2019)
- Electrical Safety First — Counterfeit and imitation Apple chargers (estudio de 2015 con Nemko)
- Electrical Safety First — How to spot a fake Apple charger (cómo detectar un cargador falso de Apple)
- Electrical Safety First — USB charger safety (seguridad de los cargadores USB)
- AppleInsider — pruebas de UL sobre 400 cargadores de iPhone falsificados (diciembre de 2016)
- Comisión Europea — CE marking (el marcado CE)
- Euronews — informe de Safety Gate de 2025
- Apple Support — Identify counterfeit or uncertified Lightning connector accessories (accesorios Lightning falsos o sin certificar)