Cámara del móvil: por qué los megapíxeles dejaron de importar

Una cámara de 200 megapíxeles y otra de 48 pueden dar fotografías idénticas, y la cifra pequeña gana a menudo de noche. La especificación que lo decide no aparece en casi ninguna ficha técnica, y su nombre es confuso a propósito.

Ilustración de un objetivo de cámara junto a dos rectángulos de sensor de distinto tamaño

Los megapíxeles miden una sola cosa: en cuántos puntos distintos divide el sensor la imagen. Eso determina cuánto puedes ampliar al imprimir o cuánto puedes recortar. No dice absolutamente nada sobre cuánta luz ha recogido la cámara, y las fotografías están hechas de luz.

En cuanto sabes qué cifra manda de verdad sobre la luz, casi todo el marketing de cámaras de móvil se vuelve fácil de leer.

La respuesta corta

Qué es un megapíxel y qué no

Un megapíxel es un millón de puntos sensibles a la luz. Un sensor de 48 MP divide el encuadre en 48 millones de ellos; uno de 200 MP, en 200 millones. Lo decisivo es que los dos sensores tienen más o menos el mismo tamaño físico, porque los dos tienen que caber en un móvil. Dividir el mismo trozo de silicio en más pedazos no le da más luz con la que trabajar: le da menos a cada pedazo.

Para situar para qué sirve la resolución: una imagen de 12 MP se imprime estupendamente en A3 y llena cualquier pantalla que tenga la mayoría de la gente. Más allá de eso, los megapíxeles extra te compran la posibilidad de recortar a lo bestia y seguir teniendo una imagen utilizable, que es una ventaja real, solo que distinta de «mejores fotos».

La superficie del sensor es la cifra real

El trabajo de una cámara es recoger fotones durante la exposición. Cuántos puede recoger depende de cuánta superficie está expuesta a ellos. Dobla la superficie del sensor y, en igualdad de condiciones, doblas la luz, lo que se traduce en menos ruido con poca luz, color más natural y exposiciones más cortas que congelan el movimiento en lugar de emborronarlo.

Por eso una compacta con un sensor grande sigue ganando a un móvil de noche pese a tener megapíxeles parecidos, y por eso los fabricantes de móviles llevan una década haciendo físicamente más grandes sus sensores principales mientras el marketing hablaba de otra cosa.

Tamaños reales de sensor detrás de los nombres en pulgadas Cuatro formatos de sensor dibujados a escala. Un sensor de tipo 1/2,55 pulgadas mide 5,76 por 4,29 milímetros, unos 24,7 milímetros cuadrados. Uno de tipo 1/1,7 pulgadas mide 7,6 por 5,7 milímetros, unos 43,3 milímetros cuadrados. Uno de tipo 1/1,3 pulgadas mide 9,6 por 7,2 milímetros, unos 69,1 milímetros cuadrados. Uno de tipo 1 pulgada mide 13,2 por 8,8 milímetros, unos 116 milímetros cuadrados, alrededor de 4,7 veces la superficie del tipo 1/2,55 pulgadas. A ESCALA · 12 px POR mm tipo 1/2,55″ 5,76 × 4,29 mm · 24,7 mm² tipo 1/1,7″ 7,6 × 5,7 mm · 43,3 mm² tipo 1/1,3″ 9,6 × 7,2 mm · 69,1 mm² tipo 1″ 13,2 × 8,8 mm · 116 mm² El tipo 1″ tiene unas 4,7× la superficie del tipo 1/2,55″.
Todos ellos son más pequeños que un sello de correos. Las diferencias entre ellos parecen pequeñas sobre el papel y son enormes en un restaurante a oscuras.

La nomenclatura en pulgadas que engaña a todos

Los tamaños de sensor se dan en pulgadas —1/2,55″, 1/1,7″, 1″— y ninguna de esas cifras es una medida del sensor. La convención se heredó de los tubos de cámara de televisión, a los que sustituyeron los sensores digitales. Un sensor de «tipo 1 pulgada» tiene el tamaño de la zona de imagen de un tubo de una pulgada, no una pulgada de nada.

La regla práctica: la cifra en pulgadas equivale a unas 1,5 veces la diagonal real. Un sensor de «tipo 1 pulgada» tiene una diagonal de unos 15,9 mm, no de 25,4 mm. Lo que significa que las cifras disimulan las diferencias: como la superficie crece con el cuadrado de las dimensiones lineales, un salto que suena modesto de 1/1,7″ a 1/1,3″ supone alrededor de un 60 % más de superficie para recoger luz.

Compara superficies, no nombres

Si un fabricante da el tamaño del sensor, busca su superficie en milímetros cuadrados antes de comparar. Dos nombres que suenan parecidos —1/1,56″ y 1/1,3″— pueden llevarse un tercio en la única dimensión que importa.

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Binning de píxeles: 200 MP que disparan a 12

¿Y entonces para qué fabricar un sensor de 200 MP? Porque los píxeles no tienen por qué usarse de uno en uno. El binning de píxeles combina un grupo de píxeles contiguos —2×2, 3×3 o 4×4— y los trata como un único píxel efectivo mucho más grande. Un sensor de 200 MP con binning 4×4 entrega una imagen de 12,5 MP cuyos píxeles se comportan como los de un sensor con fotositos bastante mayores.

Por eso la cifra del titular y la foto que acabas obteniendo casi nunca coinciden. En modo automático, un móvil de muchos megapíxeles dispara casi siempre con binning, y es la decisión correcta: la imagen con binning es más limpia y el archivo tiene un tamaño razonable. La resolución completa está ahí para la luz del día y para recortes agresivos.

AnunciadoBinning habitualLo que obtienesIdeal para
48 MP2×2 (cuatro en uno)12 MPDía a día, poca luz
50 MP2×212,5 MPDía a día
108 MP3×3 (nueve en uno)12 MPPoca luz; resolución completa de día
200 MP4×4 (dieciséis en uno)12,5 MPMargen de recorte con buena luz

Apertura, estabilización y lo demás

Hay dos cifras más del hardware que sí importan, y las dos suelen venir impresas:

Lo que importa mucho menos de lo que sugiere el marketing: el número de cámaras traseras. Un móvil con un buen sensor principal y un teleobjetivo de verdad gana a un móvil con cuatro cámaras de las cuales dos son un macro simbólico y un sensor de profundidad que existe para alargar la lista.

Por qué dos móviles con el mismo sensor no dan lo mismo

Los fabricantes compran los sensores a un puñado de proveedores, así que la misma pieza aparece con frecuencia en móviles que compiten entre sí y que luego dan fotografías visiblemente distintas. La diferencia es computacional: cada foto de móvil es un montón de exposiciones fusionadas, con el ruido reducido, enfocadas y con el color ajustado por la cadena de procesado del propio fabricante en el momento en que pulsas el botón.

Ese procesado es tanto cuestión de gusto como de pericia. Unas marcas prefieren resultados luminosos, contrastados y saturados que lucen en la pantalla del móvil; otras buscan un acabado más plano y natural que aguanta mejor la edición. Ninguno está mal, y ninguna especificación predice cuál vas a preferir, que es el argumento honesto para mirar fotos de muestra en lugar de fichas técnicas.

Cómo leer una ficha técnica en treinta segundos

  1. Busca el tamaño del sensor principal, no sus megapíxeles. Si no lo publican, eso ya dice algo.
  2. Convierte el nombre en una superficie y compárala con la del otro candidato. Cualquier cosa de tipo 1/1,3″ o superior es un sensor grande para un móvil.
  3. Comprueba si la cámara principal lleva OIS. Que falte en un buque insignia es una ausencia de verdad.
  4. Mira la apertura: f/1,8 o más abierta en el objetivo principal.
  5. Ignora las cámaras de más salvo que una sea un teleobjetivo de verdad con su propia óptica.
  6. Mira muestras a resolución completa hechas de noche, disparadas por alguien que no sea el fabricante. Esto vale más que los cinco pasos anteriores juntos.

La conclusión tranquilizadora es que las cámaras de móvil han llegado a ser lo bastante buenas como para que las diferencias de ficha técnica entre buques insignia importen menos cada año. La distancia que queda está sobre todo entre los móviles con un sensor principal grande y los que no lo tienen, y esa distancia es invisible a plena luz del día y evidente en cuanto se pone el sol.

Fuentes

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